


Las fases del duelo según Elisabeth Kübler-Ross (y cómo se viven en el duelo animal)
Cuando atravesamos una pérdida, es habitual preguntarnos:
¿Lo que estoy sintiendo es normal?
¿Por qué un día estoy “bien” y al siguiente me derrumbo?
Una de las teorías más conocidas sobre el duelo es la propuesta por la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross, quien describió cinco fases emocionales que pueden aparecer ante la pérdida.
Es importante entender algo desde el principio:
estas fases no son un orden obligatorio ni un calendario que debamos cumplir.
Son estados emocionales posibles.
Y en el duelo por un compañero animal, también pueden aparecer.
Negación
La negación suele ser una reacción inicial de protección.
Puede manifestarse como:
- Sensación de irrealidad
- Esperar escuchar sus pasos
- Mirar automáticamente su cama o su rincón
- Pensar «esto no está sucediendo, no es real»
La mente necesita tiempo para asimilar lo que ha ocurrido.
En el duelo animal, esta fase puede sentirse como un vacío extraño, como si la casa aún lo contuviera.
Ira
La rabia puede dirigirse hacia:
- El veterinario
- La enfermedad
- Uno mismo
- La vida
- Incluso hacia el propio animal por “haberse ido”
La ira no significa falta de amor.
Es una forma de expresar el dolor cuando resulta demasiado intenso.
Negociación
Aquí aparecen los pensamientos de “¿y si…?”:
- ¿Y si hubiera decidido antes la eutanasia?
- ¿Y si hubiera probado otro tratamiento?
- ¿Y si me di cuenta demasiado tarde?
Es una fase muy frecuente en el duelo animal, especialmente cuando hubo que tomar decisiones médicas difíciles.
La mente intenta recuperar control en una situación que ya no lo tiene.
Tristeza profunda
Aquí el dolor se vuelve más consciente.
Puede aparecer:
- Llanto frecuente
- Sensación de vacío
- Dificultad para dormir
- Falta de energía
- Nostalgia constante
Es la fase que muchas personas identifican como “el duelo en sí”.
No es debilidad.
Es amor transformándose.
Aceptación
Aceptar no significa olvidar ni dejar de sentir.
Significa empezar a integrar la pérdida en la historia de vida.
En esta fase:
- El recuerdo duele menos intensamente
- Se puede hablar de él o ella con ternura
- El vínculo se transforma, pero no desaparece
El amor no se pierde.
Cambia de forma.
Algo importante: el duelo no es lineal
No todas las personas pasan por todas las fases.
No siempre aparecen en este orden.
A veces regresan.
Puedes sentir tristeza un día y enfado al siguiente.
Puedes creer que ya estabas mejor y volver a derrumbarte.
Eso también es parte del proceso.
En el duelo animal, las fases pueden vivirse con culpa añadida
Porque la sociedad no siempre valida esta pérdida, algunas personas se juzgan por sentir:
- Demasiada tristeza
- Demasiado tiempo de duelo
- Demasiada intensidad
Pero el dolor no se mide por la especie.
Se mide por el vínculo.
El modelo de Kübler-Ross no es una regla, sino una guía para comprender que nuestras emociones tienen sentido.
Si estás atravesando el duelo por tu compañero animal y sientes que las emociones te desbordan o se vuelven difíciles de sostener en soledad, buscar acompañamiento puede ayudarte a transitar este proceso con mayor calma y comprensión.
🤍 El duelo es un proceso. Y no tienes que recorrerlo sol@.
